Saltar al contenido

Crisis de rosácea: 6 cosas que debes evitar -Todosalud

TodoSALUD

Crisis de rosácea: 6 cosas que debes evitar

Los ataques de rosácea pueden deberse al contacto con una sustancia irritante presente en un producto de belleza. Por otro lado, el estrés es otro factor que puede favorecer estas crisis. Averigüe aquí qué debe evitar si tiene rosácea.

La rosácea es una enfermedad de la piel que se caracteriza por enrojecimiento en la cara: los vasos sanguíneos en la cara se hacen visibles. Esta enfermedad también puede causar la aparición de pequeñas protuberancias rojas, que en algunos casos contienen pus.

La rosácea puede afectar a todos, pero afecta a las mujeres blancas de mediana edad con mayor frecuencia. Esta enfermedad puede alcanzar su punto máximo durante un período de varias semanas o incluso meses, y luego desaparece por un tiempo.

A veces sucede que esta enfermedad se confunde con el acné, con una reacción alérgica o con otros problemas de la piel. ¿Cómo evitar los ataques de rosácea? Descubre qué cambios puedes hacer aquí.

6 cosas que debes evitar para evitar los ataques de rosácea

Si sufre de rosácea, entonces se habrá dado cuenta de que ciertos productos irritan y empeoran la condición de su piel. Incluso los productos «adecuados para pieles sensibles» pueden causar reacciones.

Por supuesto, cada piel reacciona de manera diferente a un ingrediente. Sin embargo, si evita los seis elementos enumerados a continuación, este problema de la piel no debería empeorar. ¡Descubre cuáles son los 6 elementos que debes evitar cuando sufres de rosácea!

Una mujer con rosácea

1. Alcoholes

En una encuesta de 1.066 pacientes por Sociedad Nacional de Rosácea, los resultados muestran que el alcohol es irritante en el 66% de los casos estudiados.

Por esta razón, es importante evitar el alcohol: esta sustancia se deshidrata y daña la barrera protectora de la piel. El alcohol también puede prevenir la regeneración natural de la piel y, por lo tanto, agravar la irritación.

El alcohol generalmente está presente en lociones para pieles grasas o propensas al acné y aparece en la lista de ingredientes bajo el nombre de «Alcohol desnaturalizado», «alcohol SD» o «propanol». Así que siempre revise las etiquetas de los productos de belleza.

2. Algunos ingredientes exfoliantes

Cualquier exfoliación con cepillo, toalla o con base de azúcar debe evitarse en caso de rosácea.

Los siguientes productos no son adecuados para pieles sensibles, y menos aún para personas que sufren de rosácea:

  • Carbón vegetal en polvo
    • Este polvo no diferencia entre las células muertas y el tejido sano de la piel. Por lo tanto, es un agente exfoliante muy agresivo, especialmente para las personas que sufren de rosácea.
  • Extracto de semilla de pomelo
    • Cuando se usa este agente exfoliante, los vasos sanguíneos permanecen cerca de la superficie de la piel del rostro, lo que promueve el enrojecimiento y la dermatitis de contacto.
  • Ácidos Α-hidroxilados o AHA
    • Aunque son agentes exfoliantes comunes, son muy agresivos para pieles sensibles y piel con rosácea. Entre estos agentes, destacan el ácido cítrico, el ácido láctico y el ácido glicólico.

Tenga la seguridad … Existen agentes exfoliantes capaces de eliminar las células muertas de una manera delicada, sin maltratar la piel.

3. Perfumes y fragancias.

Si usted es una de las personas que ama los productos que tienen un olor agradable, se sentirá decepcionado. Las fragancias que se encuentran en los productos de belleza, ya sean sintéticos o de origen natural, tienden a irritar la piel.

Aún según la publicación citada anteriormente, una de las principales causas de dermatitis alérgica son las fragancias. Estas sustancias causan más problemas en la piel que cualquier otro ingrediente. Además, para mantener su aroma, algunas marcas agregan alcohol, otro ingrediente irritante.

Las fragancias presentes en los perfumes pueden causar ataques de rosácea.

Este artículo también puede interesarte: Dermatitis atópica y dermatitis seborreica: las diferencias

4. Estrés, uno de los principales desencadenantes de la rosácea.

El estrés es uno de los desencadenantes de la rosácea. Por lo tanto, es importante conocer y aplicar técnicas de manejo del estrés como la relajación, el yoga, la respiración profunda, el tai chi, etc. Estas actividades ayudan a reducir los niveles de estrés y a controlar los síntomas de esta afección.

5. la luz del sol

La luz solar es uno de los principales desencadenantes de la rosácea. Si sufre de rosácea, debe usar protector solar con un índice de protección de al menos 30 SPF, incluso cuando el clima está nublado.

Este artículo también puede interesarte: La importancia de usar protector solar

6. comida

La salud intestinal y la salud de la piel están estrechamente relacionadas. Este estudio publicado en el British Journal of Dermatology sugiere que podría haber Un vínculo entre ciertas enfermedades gastrointestinales y la aparición de rosácea.

Por eso es recomendable limitar el consumo de ciertos productos alimenticios. El alcohol, los platos calientes, los platos abundantes, las grasas trans y los alimentos refinados, entre otros, son algunos de los productos alimenticios que se deben evitar.

¿Cómo sabes si tienes rosácea?

En caso de sospecha de rosácea, es necesario consultar a un dermatólogo. Su médico examinará su piel y podrá determinar si tiene rosácea o cualquier otra afección cutánea. También puede prescribir un tratamiento adecuado para usted.

Aunque la rosácea es incurable, los consejos que acaba de descubrir deberían ayudarlo a aliviar los síntomas.

  • Bodom RD, James WG, Enfermedades de la piel de Berger T. Andrew. Dermatología. Novena ed. Filadelfia, Pensilvania: WB Saunders Company; 2004. p. 300-3.
  • Vin-Christian K. Acné rosácea como manifestación cutáneos de la infección por VIH. J Am Acad Dermatol. 1994; (30): 139.
  • Plewig G. Jansen T. Rosacea. En: Fitzpatrick. Dermatología en medicina general. 6ta ed. Santa Fe de Bogotá: Editorial Médica Panamericana; 2005
  • Egeberg, A., Weinstock, LB, Thyssen, EP, Gislason, GH y Thyssen, JP (2017). Rosácea y trastornos gastrointestinales: un estudio de cohorte poblacional. British Journal of Dermatology. https://doi.org/10.1111/bjd.14930
fuente original
//graizoah.com/afu.php?zoneid=3422023