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Elogio de la rutina: estimular aún más la creatividad -Todosalud

Elogio de la rutina: estimular aún más la creatividad

La vida puede parecer muy aburrida si abusamos de ciertos hábitos y rituales. El doctor en psicología Marcelo R. Ceberio nos cuenta más al respecto y explica las claves para liberarnos de este sentimiento de monotonía.

Routine es tanto un organizador como una computadora de nuestras vidas. Sin embargo, el abuso de hábitos y rituales a veces lo vuelve monótono e incoloro. Basta con estimular la creatividad para crear una ecuación equilibrada entre rutina y creación. Esta parece ser la fórmula para activar nuestra neuroplasticidad cerebral y llevar una vida más saludable.

Cual es la rutina?

La rutina, según el diccionario, se define como “Un hábito o costumbre que se adquiere repitiendo la misma actividad o tarea”.

Así, el desarrollo de una determinada rutina conduce a una sistematización automática de una acción o de un conjunto de acciones a lo largo del tiempo. Esto implica entonces que la acción se lleva a cabo sin ningún razonamiento ni conciencia.

Una mujer que se levanta de la cama.

La vida de todos los seres humanos es absolutamente rutinaria. De hecho, los desarrollos de programas de todo tipo funcionan como organizadores depasos a seguir. Con esto, se estructuran ciertas rutinas con el fin de lograr metas.

Podemos observar este fenómeno en programas de dietas para adelgazar, rutinas sistemáticas en gimnasios para musculación, programas de entrenamiento con pesas. corriendo o programas terapéuticos para adictos o alcohólicos.

Un programa determina fundamentalmente qué es posible y qué no. Además de poseer e indicar un conjunto de límites: las acciones a seguir, la secuencia, los objetivos mínimos, la meta final, el contexto en el que se desarrollan las acciones, los participantes o el tiempo, entre otras variables.

El ejercicio repetido de un programa se vuelve sistemático en la vida de una persona. Es parte de su rutina diaria si es necesario aplicarlo todos los días.

Trabajo y Rutinización

Uno de los ámbitos en los que la rutina se considera más traicionera es el ámbito profesional. En algunas máquinas de producción masiva manejadas por hombres y mujeres, la rutina es una serie de movimientos automáticos que te hacen perder el conocimiento.

Sin embargo, este tipo de acción estereotipada conlleva riesgos. Sobre todo con máquinas que cortan, retuercen, aprietan y que, en caso de distracción, pueden lesionar a la persona que ocupa el puesto y realiza los movimientos.

Los automatismos habituales provocan pérdida de atención y somnolencia. Debes saber que el cerebro no acumula glucosa, sino que la consume en un porcentaje del 25% del gasto corporal.

Entonces puede ser que después de una hora o dos, no haya más combustible, y esto genere síntomas de hipoglucemia. Como, por ejemplo, pérdida de control, atención, somnolencia, distracción, etc. ¡El riesgo es importante en este momento!

La vida cotidiana también se compone de una serie de rutinas que nos organizan. Todos los días, millones de personas se levantan a una hora determinada (según el inicio de la jornada laboral), se bañan, se cepillan los dientes, se visten, desayunan (no siempre de forma saludable), van a , autobús, moto, bicicleta o coche) y finalmente llegan a su destino.

Además de este modelo básico de la rutina, hay una serie de rituales que le dan color: utilizo un café que compré en la Starbucks a la vuelta de la esquina, uso hilo dental después de comer cereal, uso perfume según el día, etc.

Lea también: La importancia de romper con la rutina y alejarse de todo

El ritualismo de la rutina

El ritualismo es una parte importante de la rutina. De hecho, los rituales son como organizadores. Sin embargo, no estamos hablando de ritualismo que se basa en el pensamiento mágico, que consiste en repetir una determinada acción para lograr los resultados deseados.

Por ejemplo, siempre comiendo lo mismo cuando mi equipo favorito está jugando, porque “siempre gana” cuando como el mismo plato.

Tampoco estamos hablando de ritualismo patológico. de Trastorno obsesivo compulsivo, donde siempre caminamos por la misma acera, o nos lavamos las manos exactamente 18 veces. Todos estos rituales son rumiantes, agotadores y tienen poco que ver con el orden y la rutina.

Rituales saludables

Hay rituales saludables que forman parte de la rutina general de una persona. Por ejemplo el practica de un deporte varias veces en un momento determinado de la semana. Tómese una tarde libre para interrumpir el trabajo de la semana. O permítase un miércoles por la mañana para leer en nuestro bar favorito.

Algunos de estos rituales saludables se dispensan en sesiones de psicoterapia como prescripción terapéutica. La idea es insertar a la persona en un hábito que la angustia, la conecta con su salud. Además de una actividad que es fuente de placer.

  • Si este ritual consigue sistematizarse como hábito, se ha producido un cambio en la persona. Un cambio que conducirá, a través del efecto dominó, a otros cambios o una modificación más significativa. Los hábitos y los rituales son, por tanto, los soldados que enmarcan la rutina.

No obstante, cabe señalar que la rutina no se ve bien. Es uno de los estados humanos más martillados, criticados y descalificados de la historia. De hecho, se asocia con cierta rigidez, aburrimiento, apatía y bazo.

Por otro lado, la rutina generalmente se considera lo contrario a creatividad. Es por eso que las vacaciones son el período en el que dejamos de lado nuestra rutina, y donde nos enfocamos en otras actividades que no se pueden realizar el resto del año.

Rutinización y rutina no son lo mismo

Un hombre sonriendo en su escritorio.

La rutina nos dice que no tienes que inventar nada nuevo. Si algo funciona bien en una rutina, ¿por qué mejorarlo?

A veces intentamos perfeccionar o modificar algo que está perfectamente bien. Se trata de un mecanismo que aporta cierta seguridad ya que reduce las sorpresas y los imprevistos.

No obstante, puede conducir a la rutinización, que es el abuso de la rutina. Cuando una persona se pone rutinariamente ella sistematiza su vida de tal manera que acaba con la creatividad. La ritualización y sistematización de hábitos al extremo, puede hacer la vida aburrida, monótona y aburrida.

Por tanto, no es la rutina la que debería ser criticada. Sino más bien rutinización. Así lo llama el doctor Marcelo R. Ceberio se rutinizador, una actitud que corta la creatividad y desperdicia el tiempo libre y puede conducir, como observan las estadísticas de las grandes urbanizaciones, a la depresión, el estrés y el suicidio.

Descubra también: ¿Cómo integrar la meditación en tu rutina diaria?

La rutina puede ser un gran aliado

Somos conscientes del límite entre la buena rutina y su abuso. Romper ciertos hábitos puede estimular la originalidad, modificar ciertos pasos, eliminar rigideces e imaginar nuevos programas.

El abuso de la rutina siempre perpetúa las mismas vías de la red neuroplástica. Activarlos implica crear y tener nuevas ideas que constituyan nuevos caminos alternativos. Finalmente, cuando rompemos la rutinización, estamos creando nuevos caminos que fomentan la creatividad y, por supuesto, una vida mejor.

fuente original
//soaheeme.net/4/3422023