Saltar al contenido

Vejiga hiperactiva en niños: causas y tratamiento.

TodoSALUD

Vejiga hiperactiva en niños: causas y tratamiento.

Un impulso anormal de orinar y una frecuencia de micción mayor de 8 veces al día pueden indicar que el niño tiene una vejiga hiperactiva. En este artículo, explicamos cuáles son sus causas, diagnóstico y tratamiento.

La vejiga hiperactiva en niños es un síndrome lo que provoca una necesidad urgente de orinar. En estos casos, la necesidad es tal que incluso puede ser difícil de controlar, lo que resulta en una pérdida involuntaria de orina.

Aunque esta condición puede ocurrir tanto en adultos como en niños, En este artículo explicamos qué es la vejiga hiperactiva en niños, sus causas, diagnóstico y tratamiento.

Vejiga hiperactiva en niños

La vejiga hiperactiva (VH) es un síndrome que parece ser una emergencia, es decir, una necesidad urgente de orinar. Esto normalmente va acompañado de un aumento en la frecuencia de evacuación. También es la segunda causa más común de disfunción de la vejiga en niños después deenuresis.

La intensidad de la emergencia es tal que en muchos casos es imposible controlarla. Por lo tanto, el niño puede tener fugas de orina. Esto a su vez, Puede causar serios problemas en la vida del niño, lo que puede tener un impacto negativo en su vida social o emocional.

De hecho, si experimenta pérdida de orina debido a la imposibilidad de controlar la urgencia urinaria, el niño puede comenzar a evitar o negarse a participar en diversas actividades por temor a experimentar pérdida de orina. Por esta razón, es importante prestar atención a los síntomas y consultar a un especialista lo antes posible.

Descubra este artículo: ¿Cómo alentar a los niños a amar los libros?

Síntomas

vejiga hiperactiva en niños

Primero, no confunda la vejiga hiperactiva con otras afecciones como la enuresis nocturna (pérdida de orina solo por la noche). VH puede estar presente en cualquier momento del día.

En general, tiene los siguientes signos o síntomas:

  • Frecuencia de evacuación más de 8 veces al día.
  • Dificultad para controlar la necesidad de orinar
  • Posible pérdida de orina.
  • Maniobras de retención como sentarse con las piernas cruzadas o adoptar otras posturas para evitar pérdidas
  • En casos extremos, incontinencia urinaria.
  • Los síntomas causan angustia o afectan la vida normal del niño.

Causas de vejiga hiperactiva

La teoría actual indica que VH puede estar relacionado con la maduración tardía del sistema nervioso central. Por lo tanto, cuando se llena la vejiga, el reflejo inhibidor de la micción no se activará de manera efectiva.

Este problema podría estar relacionado con las condiciones físicas del niño, como las anormalidades del sistema urinario, infecciones de la vejiga o los riñones y la falta de maduración del sistema nervioso central, como se señaló. Sin embargo, también podría estar relacionado con otras condiciones como el estreñimiento.

En algunos casos, es porque el niño no ha aprendido correctamente a controlar la micción (proceso que generalmente comienza de 3 a 5 años). Es decir, el niño no ha aprendido a controlar adecuadamente sus esfínteres.

Adicionalmente, trastornos tales como trastornos mentales, conductuales, de aprendizaje o ansiedad, Entre otros síntomas, la aparición de una vejiga hiperactiva puede estar entre sus síntomas.

Lea también: El método Doman: lectura desde la primera infancia

Diagnóstico

madre e hijo en el baño

Para hacer un diagnóstico de VIH, el médico realizará las siguientes pruebas y exámenes:

  • Historia completa: los padres y el niño (si es posible) deben detallar los hábitos de micción. Se solicitará un «diario miccional» durante unos días durante los cuales se verificará la frecuencia e intensidad de la orina. Además, el médico consultará el historial de posibles problemas para orinar.
  • Exploración física: Este examen se llevará a cabo tanto en el área del sistema urinario como mediante pruebas para controlar el funcionamiento del sistema nervioso.
  • Análisis de orina : de esa manera se puede establecer si hay infecciones
  • De acuerdo con la evidencia de los exámenes anteriores, el médico también puede aconsejar llevar a cabo una ultrasonido u otro estudio urodinámico para eliminar problemas mayores

Tratamiento

El tratamiento del VIH en niños siempre dependerá de sus causas. Entonces, por ejemplo, si es causado por el estreñimiento (las heces aprietan la vejiga), el tratamiento estará dirigido a resolver el problema del estreñimiento.

En todos los casos, las formas más comunes de tratamiento son:

  • Entrenamiento de la vejiga: Esto puede incluir la programación de micción (cada X horas) o la relajación de los músculos del piso pélvico, entre otros.
  • En algunos casos, el médico puede recomendar un tratamiento farmacológico (generalmente allíoxibutinina): De esta forma, los síntomas se aliviarán hasta que el niño aprenda a controlar sus esfínteres de manera efectiva. Además, podría prevenir infecciones del tracto urinario
  • Apoyo de los padres: en ningún caso los padres deben regañar al niño, porque no es voluntario. Por el contrario, debe darles su comprensión y apoyo. En este sentido, la terapia motivacional podría incluso establecerse, estimulando al niño con recompensas si sigue el programa con éxito.

Conclusión sobre la vejiga hiperactiva en niños

Es importante conocer los síntomas de la vejiga hiperactiva. De hecho, como hemos visto, puede tener un impacto muy negativo en la vida social, escolar o emocional de un niño, empeorando su autoestima.

Por esta razón, Es importante consultar a un médico si observamos síntomas o signos relacionado con este síndrome. De esta manera, primero podemos eliminar los problemas físicos y luego comenzar el tratamiento para resolverlo.

En todos los casos, Se requiere el apoyo de los padres. Por esta razón, debemos enfatizar que las visitas constantes al baño o la pérdida de orina nunca deberían ser una razón para reprender al niño. Por el contrario, debe poder contar con su apoyo, su serenidad y su comprensión.

  • San José González MÁ, Méndez Fernández P. «Incontinencia y trastornos miccionales: ¿qué podemos hacer?» Rev Pediatr Aten Primaria. 2009; 11: e1-e29.
  • Herndon CD, Joseph DB. «Incontinencia urinaria», Pediatr Clin North Am. 2006; 53 (3): 363-77.
  • Fernández Fernández M, Cabrera Sevilla JE. «Trastornos miccionales y enuresis en la infancia»,
    Protocolos de diagnóstico pediatra. 2014; 1: 119-34
fuente original
//graizoah.com/afu.php?zoneid=3422023