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¿Cuáles son los factores que influyen en la sensibilidad al dolor? -Todosalud

¿Cuáles son los factores que influyen en la sensibilidad al dolor?

Sabemos que algunas personas son más sensibles al dolor que otras, pero no siempre es fácil de entender. Varios factores pueden influir en esta diferencia, en particular el factor genético. Esto es lo que la ciencia sabe hasta ahora sobre la sensibilidad al dolor.

Es bien conocida la existencia de personas más sensibles al dolor que otras. Todos lo hemos experimentado alguna vez. Entre diferentes individuos, incluso de la misma edad o de la misma familia, la sensibilidad al dolor puede variar. Asimismo, la respuesta de cada organismo a los analgésicos para tratar el dolor varía ampliamente.

¿Qué es el dolor? No es fácil definirlo. Dentro de la comunidad científica, existe un consenso para describir el dolor como una experiencia desagradable asociada con un daño real o potencial.

Como es complejo de definir, también es difícil de procesar e interpretar. Para los médicos, lidiar con una situación de dolor es una tarea complicada. Sumado al hecho de que algunas personas son más sensibles al dolor que otras, encontrar el enfoque correcto del dolor para cada persona se convierte en un camino espinoso.

Se estima que más de la mitad de los cambios en la sensibilidad al dolor en los seres humanos pueden atribuirse a causas genéticas. Básicamente, es como decir que el umbral del dolor que soportamos está en nuestro ADN.

El umbral de dolor corresponde a la cantidad mínima de estímulo que se puede soportar hasta que se siente la sensación que identificamos como doloroso. Este umbral es único para todos y puede cambiar por ciertos factores, además de la genética, de la que estamos hablando ahora.

Factores de sensibilidad al dolor

Como hemos señalado, algunas personas son más sensibles al dolor que otras por razones genéticas. Sin embargo, la genética se ve afectada de forma continua y con el tiempo. Los factores que lo afectan son:

  • Epigenética: algunos estudios científicos han analizado la sensibilidad al dolor de gemelos idénticos para descubrir la variabilidad genética. Los gemelos tienen el mismo contenido de ADN, pero reacciona de manera diferente al dolor. Luego, los estudios concluyen que el estilo de vida y el contexto social modifican el umbral del dolor.
  • Desensibilización: el dolor es una sensación percibida por receptores en el cuerpo llamados nociceptores. Cuando el estímulo de dolor es crónico y prolongado en el tiempo, el dolor nocicepteurs están desactivados. A esto se le llama desensibilización.
  • Atención: también sabemos que prestar atención al dolor puede aumentarlo o disminuirlo. En los ejercicios en los que se le pide al paciente que se concentre en otras cosas distintas, el dolor tiende a percibirse como más leve.
  • Dormir: algunas personas son más sensibles al dolor que otras debido a la falta de sueño. De estudios científicos También investigó esta variable y encontró resultados que indican que dormir mal aumenta la actividad cerebral en áreas que interpretan el dolor. Cuanto peor es el resto, menor es el umbral del dolor.
Una mujer con dolor de muelas.

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Personas menos sensibles al dolor.

Existen alteraciones genéticas inusuales que resultan en insensibilidad al dolor. Cuando se descubrió por primera vez, esta condición se llamó analgesia pura.

Con el tiempo y una mejor comprensión de la genética, el diagnóstico se ha vuelto más preciso. Hoy tenemos identidad para alteraciones, como la canalopatía asociada a la insensibilidad al dolor, o la mutación del gen SCN11A.

Mutaciones genéticas que alteran la sensibilidad al dolor que conducen a la analgesia. suelen consistir en variaciones en los nociceptores. Otras mutaciones afectan los nervios que transportan la información del dolor al cerebro.

Si bien esto parece ser una ventaja sobre las personas que son más sensibles al dolor, no lo es. La ausencia de dolor es de hecho un peligro para la vida de la persona. que tiene esta característica.

En ausencia de dolor, el cuerpo pierde la capacidad de reaccionar ante peligros reales o potenciales. Imagínese que clavar un clavo en el pie no provoca una respuesta de defensa y que el clavo genera una infección. Asimismo, si el dolor en un órgano interno no da la alerta correspondiente, la enfermedad puede progresar hasta la muerte.

Una mujer con dolor de oído.

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Personas que son más sensibles al dolor.

En el otro extremo, a diferencia de los individuos que no responden al dolor, tenemos a los más sensibles. Interpretan las señales de dolor de forma exagerada, haciendo insoportable el más mínimo dolor. Este trastorno también presenta alteraciones genéticas, como por ejemplo la eritermalgia primaria. El gen afectado es SCN9A, que aumenta la transmisión nerviosa del dolor.

Además, más allá de la genética, algunas personas son más sensibles que otras debido a la morfina y adicciones. Aquellos individuos que consumen habitualmente derivados de la morfina como analgésicos, o que son los adictos a la heroína pueden volverse más sensibles al dolor con el tiempo.

Este estado de hiperalgesia generalmente se asocia con otra afección conocida como alodinia. La alodinia es el dolor generado por situaciones que no deberían ser dolorosas, como frotar la ropa, por ejemplo. Las personas que son más sensibles al dolor a menudo experimentan dolor como resultado de estímulos mínimos.

  • Sandkühler, J. (2009). Modelos y mecanismos de hiperalgesia y alodinia. Revisiones fisiológicas, 89: 707-758.
  • Breivik H., Borchgrevink PC, Allen SM, Rosseland LA, Romundstad L., Breivik-Hals EK, et al. Evaluación del dolor. Hno. J Anaesth. 2008; 101: 17-24.
  • Cordoliani, F. «Erythermalgia». EMC-Tratado de Medicina 22.4 (2018): 1-2.
fuente original
//dooloust.net/4/3422023