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Alergia al pollo: síntomas y recomendaciones. -Todosalud

Alergia al pollo: síntomas y recomendaciones.

Las personas con alergia a la carne de pollo también pueden tener síntomas al ingerir otras carnes de aves de corral, como el pavo.

La alergia al pollo es una reacción autoinmune que impide el consumo de este alimento debido a la sintomatología resultante. Este es un problema que puede aparecer en cualquier momento de la vida, aunque es más común verlo durante la infancia. Aquí te contamos más al respecto.

Antes de empezar, debe saber que las alergias se caracterizan por un funcionamiento ineficaz del sistema inmunológico, que identifica como sustancias nocivas que son inofensivas o beneficiosas para la salud. Son crónicos e irreversibles. En algunos casos, incluso pueden desencadenar reacciones que pongan en peligro la vida del individuo.

¿Qué es la alergia al pollo?

Cuando se ingiere carne de pollo, el sistema de defensa del organismo interpreta determinadas proteínas del animal como «nocivas» y, por tanto, capaces de poner en peligro la salud del sujeto.

En este momento se ponen en marcha una serie de mecanismos inflamatorios que generan una sintomatología característica. Por lo general, incluyen dificultad para respirar, hinchazón, malestar intestinal y dolor.

Todo este proceso que acabamos de describir es lo que se conoce como alergia al pollo. Sin embargo, la gravedad de los síntomas siempre depende del grado de esta alergia.

Un pollo fresco.

Al ingerir pollo, el organismo se defiende de lo que considera un ataque y pone en marcha mecanismos inflamatorios.

La alergia al pollo es un problema relativamente común entre la población. De hecho, el pollo es la carne que más suele provocar alergias al pavo. La reactividad cruzada entre los dos es común.

Cabe destacar aquí que es posible desarrollar este proceso de hipersensibilidad a las proteínas avícolas, pero que esto no constituye un freno al consumo de huevos.

Para más información: Alergia a los mariscos: síntomas, complicaciones y tratamiento

Síntomas asociados

Es importante conocer los síntomas específicos de la alergia al pollo. De esta forma, podremos diferenciar los procesos alérgicos de otras patologías que nada tienen que ver con la hipersensibilidad. Los síntomas básicos, según un estudio publicado en Informes actuales de gastroenterología, son los siguientes :

  • Urticaria.
  • Dermatitis.
  • Dificultad para tragar
  • Vómitos

  • Diarrea.
  • Dolor abdominal.
  • Tos.
  • Rinitis.
  • Asma.

  • Hipotensión

No todos los síntomas aparecen necesariamente al mismo tiempo. De hecho, dependiendo del grado de alergia, pueden ser más o menos evidentes. Se debe notar que, en los casos más graves, también es plausible que se produzca un shock anafiláctico, poner en peligro la vida del individuo.

Esta clase de proceso generalmente resulta en paradas cardiorrespiratorias si no se trata con la farmacología adecuada, según lo confirmado por evidencia científica. Ante esta situación, debemos llamar a una ambulancia.

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Diagnóstico de alergia al pollo

El diagnóstico de alergia al pollo siempre debe ser realizado por un profesional, según lo alegue un artículo publicado en Nature Reviews Inmunología. En general, Las pruebas de tolerancia se realizan en la boca para ver si se desarrolla algún síntoma obvio.

La prueba de alergia.

Una forma de diagnosticar la alergia al pollo es observar la reacción después de la inoculación de una dosis controlada de antígeno.

Si estos síntomas no aparecen, se puede inocular un antígeno por vía subcutánea a niveles controlados para observar la reacción posterior. Evidentemente, esta serie de pruebas debe realizarse siempre bajo supervisión profesional porque requiere experiencia y metodología.

Estas pruebas también pueden conllevar ciertos riesgos. Si ocurre anafilaxia, debe poder beneficiarse de los medicamentos necesarios para detener el proceso. De lo contrario, estaría en juego la vida del individuo.

Otros alimentos para evitar

Es habitual que las personas alérgicas al pollo también sean sensibles a la carne de pavo. Sin embargo, es poco común que muestren reacciones de hipersensibilidad a otros tipos de alimentos de origen animal.

Las carnes rojas, por ejemplo, generalmente no son un problema. La alergia al huevo tampoco está relacionada: es una patología independiente que responde a distintos antígenos.

En el caso de alergias al pollo, lea atentamente las etiquetas nutricionales antes de comprar productos procesados. La presencia de trazas de aves de corral en los productos podría desencadenar esta serie de procesos alérgicos, generando malestar en el individuo.

En este sentido, debemos intentar evitar todas estas carnes o alimentos preparados de origen industrial. Los presentes en el área de productos congelados, como pepitas, se desarrollan generalmente a partir de carne de aves de corral y, por lo tanto, es probable que causen alergia en personas susceptibles.

¿Cuándo consultar a un médico?

El diagnóstico de un médico.

En caso de síntomas, consulte a un médico.

Se recomienda acudir al médico si, después de comer carne de pollo, no se siente bien. Si experimenta malestar estomacal, dolor, diarrea, hinchazón o dificultad para respirar más de dos veces seguidas, es posible que se trate de una alergia a esta ave.

La consulta profesional inmediata también es esencial si comienza a sentirse mareado después de comer el pollo o si nota un descenso de la presión arterial. En estos casos, las consecuencias pueden ser graves. Es mejor ir a la sala de emergencias lo más rápido posible, incluso si ve un sarpullido.

Alergia al pollo, un problema autoinmune

Como hemos comentado, la alergia al pollo no es más que una reacción autoinmune: el sistema de defensa reacciona de forma exagerada a un antígeno que no es capaz de dañar la salud humana. . Sin embargo, es una enfermedad crónica que aún no tiene cura.

Si nos han diagnosticado alergia al pollo, Los alimentos de otros tipos de aves de corral pueden no ser adecuados para nosotros: por lo que debemos tener cuidado y evitar ingerirlos. De lo contrario, los síntomas podrían ser desagradables.

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fuente original
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