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Diferencias entre tumor benigno y tumor maligno -Todosalud

Diferencias entre tumor benigno y tumor maligno

Los tumores malignos se caracterizan por su capacidad de diseminarse a otras partes del cuerpo a través de un proceso llamado metástasis.

Hoy en día, la posibilidad de tener un tumor maligno es una preocupación que nos acecha a casi todos. El cáncer es de hecho una de las principales causas de muerte en el mundo. Por tanto, es normal tenerle miedo.

Sin embargo, debemos ser conscientes de que No todos los tumores son cáncer. Un tumor se define como un conjunto de células de cualquier tejido de nuestro cuerpo, que se multiplican de forma descontrolada y dan lugar a una masa anormal.

Debido a la importancia del tema, hoy explicamos las principales diferencias entre un tumor maligno y un tumor benigno.

Principales diferencias entre un tumor maligno y un tumor benigno

Los dos tipos de tumor corresponden a una patología que debe ser estudiada en profundidad por un grupo de médicos. También hay tratamiento para tumores benignos y malignos. Esto es para prevenir posibles complicaciones o problemas más graves más adelante.

Lo que diferencia principalmente a un tumor maligno de un tumor benigno es la extensión. En ambos tipos, las células se multiplican de forma incontrolada. Sin embargo, en el caso de los tumores benignos, no se diseminan a otras partes del cuerpo.

Por lo general, los tumores benignos no son potencialmente mortales. Pero cuando crecen demasiado y ejercen presión sobre los órganos cercanos, pueden verse afectados. En este caso, es necesario extirpar el tumor.

En un tumor maligno, las células tienen la capacidad de diseminarse a otras partes del cuerpo. De hecho, también tienden a crecer en estas otras regiones del cuerpo. Esto se llama metástasis. La diseminación puede ocurrir por adyacencia, a través de la sangre o el sistema linfático.

Por lo tanto, un tumor maligno se disemina y generalmente resulta en otros tumores en diferentes partes del cuerpo. Los tumores benignos no se diseminan porque las células están rodeadas por una membrana o cápsula que las contiene.

Tumores malignos.

Otro aspecto que distingue a un tumor maligno de un tumor benigno es la diferenciación. Este término se refiere a la semejanza de las células tumorales con las del tejido sano original:

  • En el caso de un tumor maligno, las células se parecen poco o nada a las células originales. Esto ayuda a establecer grados para la etapa del cáncer.
  • Por otro lado, en el caso de tumores benignos, las células se parecen a las del tejido sano.

Además, es importante saber que un El tumor benigno generalmente crece más lentamente que un tumor maligno. Incluso puede dejar de crecer. Esto no sucede con un tumor maligno.

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¿Cómo diagnosticar un tumor?

Cuanto antes se diagnostique un tumor, más probabilidades habrá de encontrar un tratamiento eficaz. Por eso es necesario sensibilizar a la población. El autoexamen en busca de bultos o anomalías es una de las principales medidas preventivas. Aunque tampoco se deba caer en la obsesión.

Por otro lado, es imprescindible consultar a un médico. A partir de cierta edad, tiene sentido someterse a controles generales periódicos. Estos son métodos de detección que permiten la detección temprana de tumores. Por ejemplo:

  • En las mujeres es fundamental la realización de una mamografía para descartar la presencia de cáncer de mama.
  • En el caso de los hombres, se recomienda examinar la próstata a través de un Tacto rectal.

Además de la detección temprana, existen otras técnicas que pueden diagnosticar un tumor cuando está más avanzado. Las pruebas de imagen y la tomografía nos permiten conocer la ubicación y el tamaño del tumor. También se utiliza resonancia magnética.

Sin embargo, la única forma de estudiar los tumores con precisión es mediante una biopsia porque este examen estudia un fragmento del tumor. Mediante un microscopio se observa el comportamiento de las células. De esta forma conocemos el grado de diferenciación y su tasa de proliferación.

Biopsia, examen de un tumor.

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Tratamiento de un tumor maligno o benigno

El tratamiento depende del tipo de tumor, su ubicación, su extensión, etc. La mayoría de los tumores benignos se pueden extirpar mediante cirugía. Generalmente no hay necesidad de radioterapia ni quimioterapia.

De otra manera, el tratamiento de las células malignas suele ser más complejo. La mayoría combina la cirugía con ciclos de radioterapia o quimioterapia, o incluso ambas. Esto ayuda a asegurar la eliminación de células malignas en todas las partes del cuerpo.

Conclusión…

Lo más importante es lograr una detección precoz, independientemente del tumor. Esto establecerá un tratamiento más eficaz. Incluso si las células benignas no ponen directamente en peligro la vida de la persona, se evitan posibles complicaciones posteriores.

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fuente original
//thaudray.com/4/3422023