Saltar al contenido

Enfermedad de las arterias periféricas: síntomas, causas y tratamiento -Todosalud

Enfermedad de las arterias periféricas: síntomas, causas y tratamiento

La enfermedad de las arterias periféricas provoca una disminución del flujo sanguíneo a diferentes partes del cuerpo. Esta es una condición peligrosa que se puede prevenir. Descubra más sobre ella.

Por definición, estamos hablando de enfermedad arterial periférica cuando los vasos sanguíneos del cuerpo se estrechan. En otras palabras, cuando reducen el tamaño de su luz interna, disminuyen el flujo sanguíneo que puede pasar a través de ellos.

Imagínese los vasos sanguíneos como tubos que transportan sangre. Estos tubos tienen un determinado calibre, es decir, un determinado lumen interior que constituye su diámetro. Si este diámetro disminuye, el resultado es una enfermedad arterial periférica.

Para ser más específicos, debemos aclarar que esta patología se diagnostica cuando los vasos sanguíneos afectados son las grandes arterias del cuerpo humano que no se encuentran en el corazón, el sistema aórtico o el cerebro. Las arterias implicadas son principalmente las de brazos y piernas.

Ya sea que su origen sea aterosclerosis, formación de trombos o procesos inflamatorios, el resultado final es siempre el mismo. El efecto de la obstrucción arterial es la generación de isquemia, falta de suministro de sangre a una parte del cuerpo.

En cuanto a la distribución de la enfermedad arterial periférica, sabemos que afecta a alrededor del 12% de la población. Cuanto mayor es la edad, mayor es la prevalencia, llegando hasta el 20% en personas mayores de 70 años.

Desafortunadamente, puede permanecer asintomático en una gran proporción de los afectados. Hasta el 80% de los que la padecen solo se dan cuenta demasiado tarde, cuando ya se ha producido un daño irreversible. Por tanto, es importante que los pacientes y los médicos la conozcan y reconozcan.

Causas de la enfermedad arterial periférica

La causa principal y por excelencia de la enfermedad arterial periférica es la aterosclerosis. Esta es la formación de placas grasas en las paredes de las arterias, lo que disminuye su diámetro interno y permite un menor flujo sanguíneo.

El lugar más común de aparición de estas placas son las piernas. A medida que disminuye el flujo sanguíneo en las extremidades inferiores, se desarrollan los síntomas característicos de la patología, que describiremos más adelante. Si la enfermedad progresa sin tratamiento, los tejidos pueden eventualmente morir por falta de oxígeno y nutrientes.

Se han identificado factores de riesgo que, si están presentes en la persona, aumentan la posibilidad de formar aterosclerosis. Estos factores son:

  • De fumar
  • Envejecimiento
  • Diabetes
  • Niveles altos de colesterol
  • Hipertensión arterial

Los estudios científicos también han relacionado una sustancia con la enfermedad arterial periférica: la homocisteína. Es una parte de las proteínas que participa en varios procesos metabólicos.

La homocisteína causaría fallas en la función de la capa interna de las arterias, evitando que se proteja del colesterol circulante. Por ello, aumentaría la formación de placas grasas y el riesgo de coágulos, que también son capaces de interrumpir el flujo sanguíneo.

Colesterol en las arterias.

La placa formada por aterosclerosis es la principal causa de enfermedad arterial periférica.

Descubra también: Aterosclerosis: síntomas y tratamientos

Síntomas

El signo clásico de enfermedad arterial periférica, descrito durante mucho tiempo por los médicos, es claudicación intermitente. Se trata de la aparición de dolor al caminar, localizado en la pantorrilla, que obliga a dejar de caminar. El dolor desaparece cuando descansa.

Si la patología evoluciona, el dolor no aparece solo con el esfuerzo sino también cuando se está en reposo. Este es un signo grave del progreso de la enfermedad. Incluso puede aparecer de noche, interrumpiendo el sueño y despertando al paciente.

Otros síntomas de la enfermedad son:

  • Pesadez en las piernas: sensación de fatiga en los músculos de las piernas.
  • Pulso débil: especialmente en las extremidades inferiores.
  • Lesiones cutáneas y úlceras: aparecen gradualmente pero se curan lentamente.
  • Cambio de color de piel: las piernas pueden ponerse pálidas o azuladas.
  • Enfriamiento: una pierna más fría que la otra, por ejemplo.
  • Bajo crecimiento de tegumentos: Las uñas de los pies o el vello de las piernas pueden volverse quebradizas y crecer más lentamente.
  • Disfunción eréctil: los hombres pueden tener dificultades para construir o mantener una erección.

Varices en piernas.

La claudicación intermitente es un dolor clásico en la arteriopatía periférica.

Te puede interesar: 4 remedios naturales para estimular la circulación sanguínea

Tratamiento de la arteriopatía periférica

Hay tres formas de abordar el tratamiento de la arteriopatía periférica: cambios de estilo de vida, medicamentos y una operación. Los cambios de hábitos pueden ser suficientes, pero otras veces es necesario agregar medicamentos. En los casos más graves, puede ser necesaria una operación.

Los cambios en el estilo de vida implican dejar de fumar si es fumador. Ésta es la medida principal. La actividad física y una dieta variada y saludable son complementos ideales. Para quienes padecen hipertensión arterial o diabetes, se aplican las recomendaciones específicas para estas enfermedades.

Respecto a las drogas, el médico tratante puede asesorar al paciente medicamentos que previenen los coágulos de sangre, como la aspirina. También se utilizan cilostazol y pentoxifilina, que actúan para mejorar el flujo sanguíneo, especialmente cuando ya existe el síntoma de claudicación intermitente.

Finalmente, la tercera opción es la de la cirugía. Está reservado para casos graves y consta de tres técnicas que el profesional elegirá según el entorno clínico:

  • Angioplastia: Se inserta un catéter en la arteria afectada para inflar un globo, que reabrirá el área bloqueada.
  • Bypass: Se hace una inyección con un vaso sanguíneo de otra parte del cuerpo o un tejido artificial para que la sangre evite la obstrucción a través de una especie de puente.
  • Trombolisis: Se inyecta un fármaco directamente en la arteria, cuyo objetivo es disolver los coágulos.

para resumir

La enfermedad de las arterias periféricas ocurre cuando los vasos sanguíneos del cuerpo se estrechan debido a la formación de placas de grasa en las paredes de las arterias. Incluso si al principio procede de forma asintomática, puede acabar provocando graves complicaciones de salud. Por tanto, es importante recibir un diagnóstico y tratamiento oportunos.

  • Hernando, Francisco J. Serrano y Antonio Martín Conejero. «Enfermedad arterial periférica: aspectos fisiopatológicos, clínicos y terapéuticos». Revista Española de Cardiología 60.9 (2007): 969-982.
  • Guindo, Josep y col. «Métodos diagnósticos de la enfermedad arterial periférica. Importancia del índice tobillo-brazo como técnica de cribado». Suplementos de la Revista Española de Cardiología 9.4 (2009): 11-17.
  • Lahoz, Carlos y José M. Mostaza. «La aterosclerosis como enfermedad sistémica». Revista Española de Cardiología 60.2 (2007): 184-195.
  • Díez, José M. Baena, et al. «Epidemiología de las enfermedades cardiovasculares y factores de riesgo en atención primaria». Revista Española de Cardiología 58.4 (2005): 367-373.
fuente original
//phaurtuh.net/4/3422023