Saltar al contenido

Nódulos mamarios: ¿por qué aparecen? -Todosalud

Nódulos mamarios: ¿por qué aparecen?

¿Alguna vez ha sentido bultos en los senos? ¿Te has preguntado alguna vez por qué aparecen o de qué se tratan? No te preocupes ! Lo más probable es que sea una enfermedad leve.

El cáncer de mama es una de las enfermedades más temidas por las mujeres de todas las edades. Por lo tanto, no es sorprendente que algunas personas se alarmen al ver bultos o nódulos en las mamas. Sin embargo, en la mayoría de los casos, son leves. Pero, ¿por qué aparecen? Te lo explicaremos todo en el resto de este artículo.

Ante todo, Es importante aclarar que las mamas están formadas por diferentes tipos de tejido.. Entonces, podemos encontrar partes glandulares, grasas y conectivas, por lo que es común sentir bultos o bultos sin ninguna alteración en la mama.

¿Qué son los nódulos mamarios?

Este es un motivo frecuente de preocupación en las consultas ginecológicas, porque la palpación de un nódulo despierta intriga y preocupación. Los nódulos mamarios son lesiones profundas cuya textura es diferente a la del tejido circundante y cuyo diámetro es variable.

Además, esta lesión no muestra ningún cambio a lo largo del ciclo menstrual y generalmente genera una asimetría con respecto a la mama contralateral. A veces, las protuberancias pueden ser dolorosas y tener algún tipo de secreción del pezón.

Muchas personas asocian los bultos con el cáncer de mama. Sin embargo, estudios han demostrado que en más del 80% de los casos son benignos. Muchos de ellos incluso pueden ser causados ​​por cambios hormonales producidos por el ciclo menstrual o durante la lactancia.

Una mujer palpando su pecho.
Aunque el dolor de mama puede acompañar a la existencia de un bulto, no es un signo inmediato de cáncer.

Tipos de nódulos mamarios

Hoy en día existen muchas enfermedades capaces de generar este tipo de daño mamario. Sin embargo, para facilitar su estudio, conviene dividirlos en dos grupos: los benignos y los malignos.

Nódulos benignos

Los bultos mamarios benignos son aquellos que tienen un riesgo bajo de desarrollar cáncer de mama o que no son indicativos de enfermedad. En este sentido, encontramos a la palpación un bulto móvil, con bordes definidos, suave, doloroso y con pocos cambios en la piel.

Entre las causas más comunes de este tipo de lesiones se encuentran las siguientes:

Nódulos malignos

En la mayoría de los casos, los nódulos mamarios malignos se forman a partir de lesiones benignas que se han vuelto malignas generando carcinoma. Así, a la palpación, el bulto será duro, con bordes irregulares, inmóvil, no doloroso y con cambios en la piel o el pezón.

Este tipo de masa es más común en mujeres de casi 40 años y en su presencia siempre se deben realizar varios exámenes adicionales para un correcto diagnóstico. Puede ser una ecografía de mama, una mamografía o una biopsia.

Quizás te interese: Mamografía, beneficios y riesgos

Posibles causas de los nódulos mamarios

Hemos mencionado algunas de las patologías que pueden generar este tipo de lesiones. Sin embargo, es hora de profundizar en las 3 causas más comunes. Todos requieren un enfoque médico.

1. Abscesos mamarios

Esta patología es común en mujeres jóvenes embarazadas o que están amamantando. Los abscesos mamarios aparecen como bultos muy dolorosos con cambios inflamatorios locales. Por lo tanto, el área puede enrojecerse, agrandarse y estar caliente al tacto.

La lesión es el resultado de una infección bacteriana y generalmente comienza con mastitis. Cuando no se trata con antibióticos, se produce una sobreinfección y se acumula líquido purulento, lo que conduce a un absceso.

El tratamiento de los abscesos mamarios no es diferente del tratamiento de los abscesos que aparecen en otras partes del cuerpo. En este sentido, dependiendo de su tamaño, el líquido que contienen se puede drenar. Aunque son muy dolorosos, su evolución es favorable y generalmente desaparece a las pocas semanas.

2. Quistes mamarios

Los quistes son la causa más común de bultos en los senos. De hecho, en estima que el 90% de las mujeres lo tiene. Este tipo de malformación es común en jóvenes entre 20 y 40 años. Aunque su causa no está bien determinada, existe una influencia hormonal.

Son acumulaciones de líquidos contenidos en una cápsula de consistencia blanda, móvil, de tamaño variable y que puede volverse bilateral. A diferencia de los abscesos mamarios, el líquido no se infectará, por lo que no habrá cambios inflamatorios.

Algunos quistes mamarios pueden ser dolorosos y causar mastalgia durante la menstruación. Si bien no existen estudios que relacionen esta alteración con el riesgo de padecer cáncer de mama, ¿es recomendable realizar un seguimiento constante?

En la actualidad, no existe un tratamiento específico para esta lesión. Si los quistes son muy incómodos o son de gran tamaño, el especialista puede recomendar drenarlos, pero pueden reaparecer.

Lea también: Tratamientos utilizados para combatir los quistes mamarios

3. Adenofibroma

El adenofibroma es un bulto benigno que se forma cuando la glándula mamaria crece de forma irregular. A menudo se confunde con un crecimiento maligno porque Es duro, indoloro, móvil y puede desarrollarse con el tiempo..

Tres tipos adenofibromas se describen: lo simple, lo complejo y lo gigante. Los primeros son tumores de menos de 5 centímetros en los que todas las células que lo constituyen tienen características similares. En otras palabras, no hay riesgo de malignidad.

Por otro lado, los adenofibromas complejos presentan un cierto grado de atipia celular, es decir, las células han comenzado a variar entre sí. Sin embargo, según l’American Cancer Society, el riesgo de desarrollar carcinoma a partir de este tumor de mama no aumenta significativamente.

Por último, los gigantes son aquellos que superan los 5 centímetros de diámetro. En la mayoría de los casos, este tipo de bulto desaparece con el tiempo. Solo será necesario un seguimiento constante para detectar cualquier cambio de tamaño.

En casos extremos, cuando el fibroadenoma es demasiado grande o molesto, un extirpación quirúrgica puede ser llevado a cabo. Sin embargo, al igual que los quistes mamarios, pueden reaparecer.

Una mamografía en una mujer.
Son posibles métodos complementarios de obtención de imágenes.

Recomendaciones en presencia de un nódulo mamario

Como puedes ver, sentir un bulto en la mama no significa cáncer. Lo más probable es que sea un bulto benigno que no pone en peligro la vida. Sin embargo, es importante acudir al médico y realizar todas las pruebas adecuadas para obtener un diagnóstico preciso.

Además, todas las mujeres deben realizarse un autoexamen de mamas al menos una vez al mes. Esta será la única forma de conocer la anatomía de las mamas para poder detectar cualquier anomalía a tiempo.

  • Jiménez VX, Rivera HM, García RFM, et al. Nódulo mamario palpable. Enfoque diagnóstico. Revista del Hospital Juárez de México. 2011; 78 (1): 35-40.
  • Gallego G. Nódulo mamario palpable. Revista Colombiana de Obstetricia y Ginecología. 2005; 56 (1): 82-1.
  • Aznar F, Cortadellas T, Xercavins J. Enfermedad benigna de mama II: tumores benignos de mama. Fundamentos de Ginecología. Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia SEGO. 2005: 483-92.
  • Bajo Arenas J, Melchor Marcos J, Mercé Alberto L. Fundamentos de Ginecología (SEGO). Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia; 2009.
  • Gallego G. Nódulo mamario palpable. Revista Colombiana de Obstetricia y Ginecología. 2005; 56 (1): 82-91.
  • Kosir M. Bultos mamarios (nódulos mamarios) – Ginecología y obstetricia – Manual MSD Edición profesional [Internet]. Versión manual MSD para profesionales. 2019.
  • Gallardo, María García, et al. «Lesiones papilares intraductales mamarias: nuestra experiencia 2007-2017». Revista de Senología y Patología Mamaria 33,3 (2020): 88-93.
  • Mendoza Salazar, Jennifer Vanessa. Nivel de asociación entre los nódulos mamarios en adolescentes y su menarquia. Diss. Universidad de Guayaquil. Facultad de Ciencias Médicas. Carrera de Medicina, 2018.
  • Delgado, S., et al. «Mastitis infecciosa durante la lactancia: un problema subestimado (I)». Acta Pediatr Esp 67.2 (2009): 77-84.
  • Loke, Benjamin Nathanael y col. «Genética y genómica de los fibroadenomas de mama». Revista de patología clínica 71,5 (2018): 381-387.
  • Rodríguez López, Pilar, et al. «Fibroadenoma gigante juvenil de mama: Presentación de un caso clínico». Revista Chilena de Obstetricia y Ginecología 85,4 (2020): 376-382.
fuente original
//ugroocuw.net/4/3422023