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¿Cómo evitar y tratar las úlceras de decúbito?

¿Cómo evitar y tratar las úlceras de decúbito?

Es esencial cambiar con frecuencia la posición de los pacientes que pueden ser susceptibles a desarrollar úlceras de decúbito.

Cuando una persona ha estado acostado durante mucho tiempo debido a una enfermedad o edad, las úlceras por presión son comunes.

La piel está bajo una fuerte presión y en ciertas áreas, Al principio puede aparecer enrojecimiento, luego ampollas, llagas o úlceras.

Para evitar que esto suceda o para poder tratarlo, le recomendamos que lea el siguiente artículo.

¿Qué son las úlceras por presión?

Los pacientes que tienen que descansar durante largos períodos de tiempo sufren la aparición de las llamadas «úlceras por presión».

Estas lesiones pueden ser dolorosas y pueden hacer que las personas no puedan moverse.

Las úlceras por presión son producidas por la presión ejercida por los huesos sobre el colchón o el cojín.

En el medio está la piel, que carece de flujo sanguíneo y sufre de necrosis. También pueden deberse a la humedad de un área cuando la persona sufre de incontinencia urinaria.

La maceración del sacro y la presión debido a la posición acostada no se mezclan bien.

Lucha contra las úlceras por presión.

Estas heridas se clasifican según la cantidad de capas de piel que afectan. Van desde el enrojecimiento simple hasta la afectación del hueso.

Las úlceras por presión pueden causar infección y mucho dolor porque empeoran si la persona no cambia de posición.

Los factores de riesgo que aumentan la formación de úlceras por presión son:

  • Vejez
  • Inmovilidad total
  • Incontinencia urinaria o falta de control sobre el sistema excretor.
  • Desnutrición o deshidratación
  • Enfermedades de curación lenta
  • Trastornos mentales (demencia, confusión, Alzheimer)
  • Tomar medicamentos sedantes.

Ver también este artículo: 6 buenos hábitos que reducen el riesgo de demencia

¿Cómo prevenir las úlceras de decúbito?

Este problema es muy común en pacientes de edad avanzada y las enfermeras y familiares deben estar atentos para evitar su aparición y desarrollo.

Aquí hay algunos consejos para prevenir las úlceras por presión:

1. Cambiar de posición cada 2 o 3 horas

Según las posibilidades del paciente, es necesario el lado para cambiar, para que la sangre circule y para que la piel no esté demasiado presionada siempre en el mismo lugar.

  • Por ejemplo, pueden usarse cojines de respaldo y el paciente puede girarse hacia la derecha o hacia la izquierda.

2. Inspeccionar áreas vulnerables

Hay áreas del cuerpo donde las úlceras por presión son más comunes: talones, caderas, sacro, rodillas, orejas y hombros.

Cuando haya un rubor, trátelo de inmediato para evitar que aparezca una llaga.

3. Mantener una buena higiene personal.

Incluso si la persona todavía está acostada, suda y se ensucia. Un baño completo o una ducha diaria es esencial para reducir el riesgo de desarrollar úlceras por presión.

  • Siempre use jabón neutro y no lo frote.
  • El secado también es importante porque la humedad acelera el proceso de ruborización.

4. Reduce los puntos de presión

Presión y úlceras por presión.

Al usar cojines o artículos especiales que se encuentran en tiendas de rehabilitación o de atención al paciente, es posible evitar que estas áreas de la piel se presionen demasiado sobre el colchón, el sofá o la silla de ruedas.

  • Por ejemplo, cuando las piernas están pegadas, puedes poner un cojín entre tus rodillas.
  • Hay almohadillas y otros artículos que también se pueden usar en estos casos.

5. Come bien e hidrata al paciente

La dieta equilibrada y de acuerdo con las necesidades de la persona es fundamental para mejorar su salud y contar con todos los nutrientes necesarios.

Además de agua, infusiones o sopas, Se recomienda consumir gelatina para aumentar la ingesta de líquidos.

Quieres saber más ? Leer: Dados de gelatina con miel y cúrcuma: ¡un maravilloso remedio antiinflamatorio!

6. Evite la presión del talón

Úlceras por presión en la piel.

Puede colocar un cojín debajo de las pantorrillas para que los pies estén «en el aire», teniendo cuidado de que las sábanas y los abrigos no opriman los dedos.

Para hacer esto, debes usar el pijama más ancho posible.

7. masajes

Dos o tres veces al día, es muy importante hacer masajes para estimular la circulación sanguínea y evitar que los músculos se adormezcan.

Se recomienda usar lociones o cremas especiales.

Nunca masajee las prominencias óseas, ya que pueden ejercer más presión sobre la delgada capa de piel que las rodea.

8. Cambiar ropa y sábanas

Verifique que la ropa del paciente sea adecuada.

  • No se pueden ajustar demasiado, pero tampoco demasiado flojos porque en el primer caso, no permiten que la piel «respire» y en el segundo, pueden acurrucarse y ejercer más presión sobre ciertas áreas.
  • Las prendas no pueden tener botones, cremalleras ni costuras gruesas.
  • En cuanto a las sábanas, es muy importante cambiarlas periódicamente, especialmente para evitar la humedad y la suciedad.

9. Ejercicio

Si el paciente no puede moverse solo, el cuidador debe ayudarlo a ejercitar sus piernas, brazos, cuello, etc.

Estas movilizaciones Mejora la circulación sanguínea y reduce el tiempo de presión contra la cama.

Remedios naturales para tratar las úlceras leves

Es solo en casos leves que las úlceras de decúbito pueden tratarse con remedios caseros. Aquí hay algunos que se pueden usar:

1. Aloe vera

Aloe vera contra las úlceras de decúbito.

Puede encontrarlo en crema o cortar directamente un tallo horizontalmente (y quitar el gel interno).

El aloe vera enfría la piel, aumenta el flujo sanguíneo, previene la infección y proporciona un alivio inmediato.

2. Leche de magnesio

Se encuentra en tiendas naturales y se usa para reducir el enrojecimiento y también la hinchazón. Debe aplicarse con una almohadilla de algodón tres veces al día.

3. miel

Gracias a sus propiedades antibacterianas, Ayuda cuando la herida se ha formado recientemente. Además, hidrata la piel.

Aplique un poco de miel y luego cubra con una venda.

  • Rimareix, F., Delpit, X. y Bauer, T. (2010). Tratamiento quirúrgico de las úlceras de decúbito. Nutrición. https://doi.org/10.1016/S0246-0467(07)41705-6
  • Faure, M. (1998). Úlceras por presión. Revisión del practicante.
  • Hienne, S., Cuny, J.-F., Callanquin, J., Faure, P. y Labrude, P. (2008). Úlceras por presión. En Gasas de heridas.
fuente original
//thaudray.com/4/3422023